El perfil del empresario está cambiando. Ya no basta con conocer bien el producto o servicio que se ofrece: hoy se necesita también una mentalidad digital, capacidad de adaptación y disposición para aprender de forma constante.
Cuando se habla de “profesionalizar” un negocio, muchos emprendedores imaginan procesos rígidos, oficinas grandes o estructuras corporativas que sienten ajenas a su forma de trabajar. Pero profesionalizar no significa perder la cercanía que caracteriza a una PyME.
Profesionalizar es, en realidad, dar orden, claridad y consistencia a lo que el negocio ya hace bien, para…

